Mujer, de unos veintitantos aprox. que desconoce la palabra compañerismo. Su religion es el poder, la ambicion, el competir con sus semejantes por mas dinero a final de mes, reconocimiento. Es consciente del odio que genera a su alrededor pero lo confunde y enmascara con envidia. Todo lo que dice y piensa es brillante, la razon siempre la acompaña, porque lo dice ella. Segun la situacion y los testigos se acopla, se amolda.

Delega lo mas laborioso para crear responsabilidades al resto y eludir las suyas. Necesita de una o varias personas que van a creer ser de confianza, un sequito que la reafirme en su puesto, para en la ocasion oportuna utilizarles o abandonarles a su suerte. Elude las preguntas comprometidas y parece que todo lo sabe, cuando no sabe nada.

Conozco a varias, conozco sus 'modus operandi', siempre calladas y sumisas a su superior mas cercano. Guardan en su cajon unas rodilleras de uso profesional solo para altos cargos de la empresa, y un bote de vaselina, no muy grande para no levantar sospechas para el verdadero uso de la misma, una taza encima de la mesa con la que van bebiendo la sangre de sus subordinados... y un botiquin lleno de jeringuillas de veneno que va clavando a quien se enfrente a ella.

Lo mas triste es, que siempre son mujeres. Y lo peor, que yo soy una mujer, y esa descripcion nada tiene que ver conmigo.